Hay veces que uno conoce una palabra, sabe escribirla sin faltas y conoce su significado, pero sin embargo se mantiene ajena a su vocabulario. A mi eso me ha pasado con algunas palabras como integración o interpelar. Integración es una palabra muy polisémica y guay sobre la que no voy a entrar ahora, pero ‘interpelar’… bueno, ‘interpelar’ es una palabra, uf, como decirlo. En dos palabras: que mola. Porque uno puede preguntar a un amigo, a un desconocido o incluso a un policía, pero no lo interpelas, porque interpelar… bueno, no he mirado el significado de la palabra en la RAE, pero sé lo que significa, por lo menos para mi, que supongo que es cuando una palabra significa de verdad.
Bueno, volviendo a lo de interpelar. Uno puede interpelar a algo, pero lo realmente poético y significativo es cuando algo le interpela a uno. Quiero decir, algunas narraciones nos interpelan, nos preguntan y sugieren. También algunas cosas que nos suceden, como por ejemplo ver una bolsa enrrollada en un remolino. Vale, eso no, eso es de American Beauty y no sugiere nada más que lo que es, una casualidad hermosa. Ah sí, la realidad, la realidad nos interpela como sujetos pensantes. Nos indica con movimientos de cabeza cosas que podemos interpretar como tics, contracturas musculares o, efectivamente, como ‘señales’. Cuando algo nos interpela parece que es muy trascendental o algo así, pero, y perdonen de antemano, qué hay de esos cuerpos hermosos que nos interpelan por la calle, que nos invitan y nos desafían, que nos alimentan y nos frustran, que nos dicen “ven pero no vengas”. Eso también nos interpela.
¿Con esto que quiero decir? Pues lo que digo, que la palabra interpelar mola, y que se puede usar para muchas cosas. Es una palabra útil. Si supiera fotoshop me inventaría alguna consigna chula y haría un logotipo y un grupo facebook en favor del uso de la palabra interpelar. Porque interpelar no es una de esas palabras secretas que uno no quiere compartir demasiado, como por ejemplo ‘pijama’ o ‘obnubilado’ para mí, o ‘lapislátzuli‘ para Joan Miquel Oliver. Esas palabras no requieren reivindicación porque son de uno, y para uno no mismo las reivindicaciones no suelen tener mucho sentido… o sí. Así, desde mis grandes limitaciones tecnológicas quiero hacer un llamado público a todos aquellos que hablan en català o castellano a usar mas la palabra interpelar, porque así, cuánto más la usemos, más nos interpelaran las cosas, y bueno, más lindo será vivir.
Ala, a dejarse interpelar.

La segunda imagen que aparece en el google images cuando pones interpelar es este señor.
palabras de dos sílabas, hado
palabras simpáticas, pasmo
…
porque hace algún tiempo que caí en dejarse ‘interpelar’ por tus escritos
Lo más jodidamente poético es cuando alguien me sonríe, y mientras se le contemporizan en el rostro, un par de hoyuelos, yo voy, cojo, y me la interpelo.